sábado 19 de noviembre de 2011

Correspondencia a la gracia

Para vivir nuestra vocación cristiana hemos de dar espacio a la gracia de Dios y entender bien que se trata de “abrirse a un don gratuito” a la vez que nos vaciamos de nosotros mismos. Pero ¿qué significa esto para mi en concreto?:


1. Disponibilidad para acoger sin condiciones a los demás, a Dios mismo y a nuestros hermanos. Tal como se me presentan, mo como a mí me hubiera gustado.
2. Capacidad de darse cuenta de darse cuenta -y asombrarse- del bien que crece a mi alrededor, y saber agradecerlo.
3. Actitud creativa para cumplir la misión recibida, que es la de la Iglesia: “Anunciar el evangelio”
4. Cuidado atento del equilibrio entre acción y contemplación: no abandonar nunca la oración
5. Reafirmar nuestra vocación cristiana con una entrega diaria y gratuita a los demás

1 comentarios:

MaríaLuisa dijo...

Esto quiero, D. vicente, sus ideas propias sobre la oración. Y entonces, renuevo mi adhesión a la página. ea.