Antífona de Adviento:
Oh llave de David,
cetro de la casa de Israel;
que abres y nadie cierra,
cierras y nadie abre.
Ven y saca de la cárcel
al prisionero sentado en las tinieblas
y en la sombra de la muerte.
La llave sirve para abrir y cerrar, es signo del que tiene la propiedad, del dueño y representa también el que tiene el poder en un oficio.
“Esto dice el Santo, el Veraz, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie puede cerrar, el que cierra y nadie puede abrir” (Ap 3,7). El mismo Cristo lo confirmó cuando afirma que ha recibido del Padre todo el poder en el Cielo y en la tierra (Mt 28,19).
3 comentarios:
Me recuerda al poder de los Apóstoles de atar y desatar cosas en la Tierra y en el Cielo. ¿Tendrá que ver? Pensaré sobre ello.
Feliz Navidad
¡Feliz Navidad!
Interesante. La llave abre, la llave cierra. Dios puede abrir lo que "le de la gana" y cerrar ídem.
Encantador también el canto gregoriano.
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