martes, 4 de septiembre de 2012

Año de la Fe

Puerta para… el reencuentro con una Persona

Dios nunca fracasa porque siempre encuentra nuevos caminos para llegar a nosotros.

El Espíritu Santo iluminó al Santo Padre para proclamar en el mes de Octubre, el Año de la Fe, año en el que se dedicará toda la atención a reforzar la fe en los fieles católicos, recuperar la de los no tan fieles y la de los que se han apartado completamente de Dios. El Año de la Fe es una celebración que debe tocar el fondo de nuestro corazón, hacernos vibrar en todas las fibras de nuestro ser y despertarnos con cierta agitación para participar en el llamado del Papa y de su Iglesia, en todo lo que este Año de la Fe está por ofrecernos. El Año de la Fe abre la "puerta de la fe" (cf. Hch 14, 27) para que tú aceptes atravesarla, para que te animes con interés a participar lo mejor que puedas, para que te arriesgues en esta tan original aventura: tu pase a la vida eterna.

 Como todo gran acontecimiento, el éxito está en la participación activa de los invitados, en involucrarse en el banquete al que Cristo invita para acercarnos a su Reino. El Año de la Fe cuenta con eventos, contenidos, misas y muchas otras actividades, que enriquecen la vida de todos los que participan. "El Año de la Fe desea contribuir a una renovada conversión al Señor Jesús y al redescubrimiento de la Fe, de modo que todos los miembros de la Iglesia sean para el mundo actual testigos gozosos y convincentes del Señor resucitado, capaces de señalar la "puerta de la fe" a tantos otros que están en búsqueda de la verdad". (Nota con indicaciones pastorales para el Año de la Fe, 6 ene 2012).